Un grupo de Policías Federales (PF) colgó de manera simbólica sus esposas en São Paulo en protesta por la falta de apoyo a su trabajo y para reclamar mejores condiciones de trabajo por parte del Gobierno brasileño.
Cerca de 100 agentes se concentraron frente a las puertas de la superintendencia de la institución, en el barrio de Lapa, para reivindicar al Gobierno una mejor estructura laboral.
La protesta realizada supone el inicio de una serie de acciones aprobadas en todo el país. El próximo martes 11 hay prevista una huelga nacional.





