El peligro que enfrentan los conductores que transitan por la Riviera de Don Bosco es constante, debido a un enorme hueco que hay en medio de la vía.
Norma Barría, residente del lugar, dijo que empezó siendo una alcantarilla rota, pero al pasar los meses la calle ha cedido y cada vez se rompe más.
Los conductores, según ella, tratan de esquivarla subiéndose a las aceras, lo que es peligroso para los moradores, mientras que otros se han quedado atascados en el lugar.





