Hay una buena noticia para aquellos que están tristes porque tendrán que restringirse y no podrán comer de todo en la cena de Navidad.
Y es que la clave para no dejar todo el progreso que lograron durante el año es comer moderadamente, por ejemplo, si van a disfrutar de esos dulces tan ricos que hace la abuela, programen su alimentación para ese día, incluyendo más frutas y vegetales, de manera que se sientan satisfechos y esos antojos no los lleven a cometer abusos. Pueden endulzar los postres con edulcorantes no calóricos.





