Eduardo Escoyez, encargado de Relaciones Institucionales de Benito Roggio, explica que el llamativo arbolito ecológico es portador de un mensaje navideño muy profundo, que nos invita a recuperar el sentimiento que motiva estas fiestas. Y lo hace con una lección ambiental.
Y es que el árbol ecológico pretende que cada vez que lo veamos, recordaremos que se puede celebrar la Navidad de manera reflexiva, mucho más cerca del legítimo espíritu que moviliza a las familias y las reúne en torno a una mesa.





