La poca producción de cuero a nivel local, así como los altos precios en los insumos, pone en peligro la confección de las cutarras, que --según algunos artesanos-- de seguir así corren el riesgo de desaparecer.
Ante esta situación, los artesanos se sienten preocupados, ya que los materiales que se necesitan para este trabajo escasean y sus precios son elevados.





