Su carisma, buen humor, esfuerzo y sobre todo su gran amor por la vida han hecho de ella un personaje digno de admirar en cada uno de los rincones de San Miguelito y todo Panamá.
Su peculiar voz y manera de interactuar con las personas llama la atención de muchos. Es tan popular que los que están alrededor de ella siempre quieren fotografiarse con su persona, y es que esta señora del boxeo tiene alma de joven, pues nunca para.





