El nuevo escándalo sobre la principal marca importada de leche en China (la neozelandesa Fonterra) ha dejado a los ciudadanos sin productos lácteos en los que confiar en el país, donde las firmas locales son miradas con recelo desde el escándalo de 2008 en el que murieron 6 bebés y hubo más de 300.000 afectados.
Un escándalo hunde más la confianza de los chinos en sus productos lácteos
El nuevo escándalo sobre la principal marca importada de leche en China (la neozelandesa Fonterra) ha dejado a los ciudadanos sin productos lácteos en los que confiar en el país, donde las firmas locales son miradas con recelo desde el escándalo de 2008 en el que murieron 6 bebés y hubo más de 300.000 afectados.





