Todos los sentidos son esenciales para la vida, pero el de la vista es uno de los que más valoro y disfruto. Conozco personas que al quedar ciegas se han sumergido en un abismo hasta querer morir, pero pasado el tiempo han logrado levantarse y seguir adelante.
Admiro esa fortaleza que dudo poseer si me ocurriera. Si cierro los ojos por unos segundos, siento miedo; no me imagino una vida en tinieblas, sin poder apreciar los amaneceres, la luz del sol, de la luna, el mar, las estrellas y todas las cosas lindas que nos ofrece la vida.





