Al menos una persona murió ayer luego de que un tren que transportaba crudo se descarriló, ocasionando varias explosiones y obligando a la evacuación de hasta 1,000 personas en un poblado del este de Quebec, dijo la Policía provincial.
Las explosiones desataron un infierno que envió llamas enormes. La nube de humo negro se podía ver desde varios kilómetros de distancia horas después del descarrilamiento.





