Uruguay atesora una defensa granítica y un encomiable amor propio, mientras que Francia es dueña de un avasallante ataque y una disciplina táctica que linda con lo impecable.
La final de la Copa Mundial Sub-20 entre el fútbol sudamericano y el europeo, dominadores históricos en cualquier categoría, contiene esos ingredientes que la hacen aún más atractiva, a los postres del partido Irak-Ghana por el tercer puesto (10:00 a.m.), en ambos casos hoy en Estambul.





