París/EFE. La estadounidense Serena Williams, que a sus 31 años y 247 días se convirtió ayer en la jugadora más veterana en ganar Roland Garros, aseguró que quiere retirarse en la cumbre, pero deslizó que se siente joven y que quizá aún pueda llegar más lejos.
"Me quiero retirar en el pico de mi carrera. Estoy ahí ya? La edad es un número. Nunca me he sentido tan en forma. Quizá sea algo que esté en el agua en Estados Unidos, no lo sé", bromeó la mejor tenista del mundo.





