El presidente venezolano Nicolás Maduro solicitó al papa Francisco la canonización de un médico que atendió a los pobres en Caracas y que es considerado un santo por muchos venezolanos.
Maduro entregó al pontífice una estatuilla de José Gregorio Hernández, que vivió de 1854 a 1919, durante una audiencia de 20 minutos que mantuvieron ayer, y dijo: Esperamos su canonización. Es un santo del pueblo.





