Desesperación. "Uno nunca cree que luego de la lluvia será un damnificado", manifestó la señora Ileana Guerra, quien perdió todas sus pertenencias en las inundaciones ocurridas en días pasados en el sector de Jerusalén, en Nuevo México de Chilibre.
Y es que la lluvia que fue bendición para muchos, para Ileana y su familia se convirtió en una pesadilla cuando el agua empezó a entrar en su casa y acabó con todo lo que había a su paso. Hoy está preocupada porque no tiene quién la ayude a ella y a sus cuatro pequeños.





