Un artefacto diseñado por impresión tridimensional y hecho con un material que el cuerpo reabsorbe permitió que un niño con una grave afección pulmonar respirara y siguiera viviendo, según un artículo que publica la revista New England Journal of Medicine.
Kaiba Gionfriddo, ahora de 20 meses, nació afectado por un colapso de sus bronquios y tráquea que impedía el flujo de aire a sus pulmones, y día a día requería resucitación cuando se detenía su respiración.





