Parte de lo que fue una parada de buses en la parte frontal del Domo de la Universidad de Panamá (UP) ahora es una guarida de delincuentes y orates que usan el lugar para sus malos hábitos.
En la estructura que ya está deteriorada, hay ropa vieja, pedazos de cartón y parte de excremento humano, lo que provoca malos olores cuando sopla la brisa y, según los universitarios, se siente hasta en las aulas más cercanas.





