La tragedia llegó a dos humildes familias panameñas disfrazadas de muerte, un caso se dio en el Aeropuerto Internacional de Tocumen cuando un hombre murió en un confuso incidente, el otro en Arraiján donde una joven embarazada falleció bajo los escombros de una letrina.
Dios mío, Dios mío, mi hermana no porqué, era la mayoría de la frases que gritaba Lorena Rudas, al ver que su hermana Zuleica Masiel Rudas, de 19 años, yacía en el fondo de una letrina sin vida.





