Querida Moza, desde hace tiempo quería escribirte porque ya no aguanto más.
Hace seis años me enteré de que mi esposo tenía una amante. Desde entonces, no he podido llevar una relación de pareja sin discusiones.
Lo he soportado únicamente por mis hijos (12 y 14), pues ellos son muy apegados a su papá. Sería egoísta si los aparto del cariño de su padre, pero de dos semanas hacia acá, ellos se han dado cuenta de que no estoy bien con su papá.





