Los indios que se resistían a abandonar un antiguo museo dedicado a su cultura en Río de Janeiro fueron desalojados a la fuerza por la policía para permitir la ejecución en el lugar de obras relacionadas con el Mundial de fútbol de 2014.
Unos 200 integrantes del Batallón de Choque de la Policía Militarizada de Río de Janeiro tomaron ayer la sede donde funcionó hasta 1978 el Museo del Indio, en medio de protestas de decenas de manifestantes que se enfrentaron en una batalla campal con las fuerzas del orden.





