El papa Francisco demuestra en cada uno de sus actos la humildad y sencillez que parece va a caracterizar su pontificado.
Ayer, después de rezar en la basílica Santa María, retornó a la residencia donde se alojó en los días previos al cónclave.
Recogió su única maleta con las cosas que llevó a Roma y pagó la cuenta, "para dar ejemplo", explicó el portavoz Federico Lombardi.





