El laborioso empate 1-1 que la selección de Argentina sacó el martes de los 3,600 metros de altitud de La Paz exigió altas dosis de esfuerzo a los jugadores de Alejandro Sabella y llevó a Lionel Messi a vomitar durante el intervalo y Ángel Di María a recibir oxígeno mientras era paseado en una camilla.
Messi, que en las eliminatorias del Mundial de Sudáfrica sufrió con sus compañeros un duro golpe al perder por 6-1 en su visita a La Paz, en el 2009, ayer ratificó que el estadio Hernando Siles no es el mejor escenario para sus exhibiciones de gala.





