La tranquilidad de las calles de Pedasí, en la provincia de Los Santos, fue perturbada desde el mismo sábado. La inquietud de la gente del pueblo se debía a la cantidad de atletas que estaban por las calles entrenando y soltando los músculos luego del largo viaje. Había que estar a tono, porque un día después, la competencia sería endemoniada.
Las horas pasaron hasta que llegó el gran día. La playa El Arenal, un paraje hermoso, llamaba ayer a los atletas a competir.





