El béisbol está muriendo, y no por una enfermedad natural, lo están matando este poco de dirigentes que no saben cómo manejar una federación y que solo saben patrocinar uniformes en diferentes ligas.
Ayer veía con tristeza que en el calendario solo había un juego programado. Un viernes de quincena, un solo juego, ustedes están locos... han perdido la cordura. Sumado a esto, el pasado domingo hubo un juego, al que solo fueron los familiares de los peloteros: 24 personas.





