Con las manos atadas. Así dice estar el alcalde de La Chorrera, Temístocles Javier Herrera, pues la concesión de Emas es a 20 años, por eso no puede acatar las exigencias de los chorreranos de que le quite la concesión a la empresa.
Afirmó que no tiene la facilidad para recoger la basura, pues no cuenta con un plan b, pero que lo está buscando para darles respuesta a las comunidades.





