Se prendió la fábrica de burundangas. Los camisas rojas, tal y como lo habían prometido, cumplieron con su palabra de ir a cualquier situación de emergencia que se presentara, a pesar de que desde el martes están en protestas exigiendo la homologación de salarios y apoyando a un compañero despedido al estar en esa lucha.
Ayer, sin pensarlo dos veces, los bomberos acudieron a controlar el fuego que se produjo en la empresa de Alimentos del Istmo, S.A. (Adisa), ubicada en la vía Frangipani.





