No hay duda de que la familia es lo principal y eso lo compruebo cada día más. El fin de semana, estaba un poco indispuesta de salud, pero ya había adquirido un compromiso con una amiga nicaragüense, quien venía a Panamá por primera vez y no podía quedarle mal.
Por fortuna, mi familia salió al rescate para darme la mano y debo admitir (modestia aparte) y agradecer que la trataron de maravilla.
Y es que, cuando a uno le toca ir a otro país, lo que necesita son por lo menos guías turísticos quienes te orienten y mejor aún, te lleven a los principales puntos del lugar.





