Sigue su recuperación. Con la esperanza por delante, Mauricio Guerrero acompaña a su hija Estefany Guerrero, de ocho años, al Hospital del Niño (HDN) cada vez que tiene que realizarse las terapias necesarias para que su salud mejore y vuelva a su vida normal.
Ella fue una de las pequeñas afectadas con la caída de un muro en la Escuela El Japón en octubre de este año y que cobró una víctima fatal.
Guerrero dijo que su pequeña tuvo algunos injertos en la piel, que han sido aceptados por su cuerpo, lo que es algo importante para ellos.





