Seis familias de Nuevo Chorrillo, del distrito de Arraiján, ven sus vidas en peligro, porque un alud de tierra puede sepultar en su totalidad sus casas, producto de los fuertes aguaceros que azotan la región.
En tres de las seis viviendas afectadas, la tierra se ha metido, rompiendo las paredes traseras de las residencias, sin que hasta el momento alguien se haga responsable. Las casas están repletas de lodo, que sigue entrando sin parar.
Ellos temen lo peor, dijo Liliana Gómez, una de las afectadas.





