Lo que inició como una cadena humana se convirtió en un cierre de la Interamericana por casi media hora, pero de manera intermitente, por parte de los residentes de unas cinco comunidades de El Retito y Santa Rita, de Antón, que se oponen a la concesión de unas 800 hectáreas para instalar una cantera.
Los afectados llegaron y frente al primer ciclo de Río Hato, a la entrada del pueblo, decidieron protestar y posteriormente, cerrar la carretera de manera escalonada cada cinco minutos, para así, evitar que los antimotines los sacaran con bombas lacrimógenas.





