Los tiempos en los que la escuela del boxeo panameño era respetada y valorada, han quedado como un recuerdo lejano.
En la actualidad y tras las desilusionantes presentaciones de pugilistas nacionales en el extranjero, da la sensación que solo vale subir al tinglado para ganar unos cuantos centavos.
A consideración de Rogelio Espiño, presidente de Promociones y Eventos del Istmo, y del periodista Marcos Ponchas Mendoza, el nombre del boxeo local se está manchando.





