En una remota comunidad de la comarca Ngäbé Buglé fuimos testigos de una cruda escena que se repite en muchas áreas indígenas de la República de Panamá, donde el 96% de la población es pobre y más del 50% de los niños están desnutridos.
Biberón con agua y azúcar
Sobre el césped húmedo, un bebé dentro de una chácara lloraba desconsoladamente, mientras su hermanita de unos cinco años que lo cuidaba, trataba de consolarlo. Entre el gentío que los rodeaba, la niña visiblemente desencajada, buscaba con la mirada a alguien que la ayudara.





