La décima panameña es la forma en que el hombre campesino expresa su saber en forma de poesía.
Sin embargo, fue en esta rama del folclor panameño que el santeño Prudencio Ramos encontró la manera de subsistir y dejar las montañas de Mamoní Arriba, en donde el hacha y el machete fueron sus fieles compañeros por mucho tiempo, pues le dieron para comer y sacar adelante a su familia.





