En Panamá tenemos la moda de ver a nuestros atletas no lograr sus objetivos y aplaudirlos y decirles vamos campeón, buena participación. Y el que no lo haga, porque tiene una visión más profunda, es tildado de antinacionalista.
El mundo deportivo nos envía un mensajes: tenemos que trabajar fuerte para poder competir y no solo participar, como no hemos acostumbrados.
No puede ser que Panamá, un país lleno de talentos, asista a unos juegos con atletas que piensen en representarnos como si fuera un partido amistoso o una competencia de poca importancia.





