Al momento de regañar hay que dejar muy claro que desaprobamos la conducta y no al niño o bebé.
El regaño debe ser claro, corto, instantáneo, tenemos que ser firmes y regañar en el momento en que han hecho algo equivocado. Por ejemplo, si ha escrito en la pared, debe limpiar; si ha insultado a alguien, que pida perdón. Esto es en el caso de los niños más grandecitos.





