Un día, Mark caminaba a casa de regreso de la escuela. El chico que iba delante tropezó y se le cayó lo que llevaba. Mark lo ayudó a pararse y a recoger lo que había tirado. Como iban por la misma ruta, Mark le ayudó a cargar parte de las cosas.
Aquel chico se llamaba Bill y le contó que tenía problemas con algunas materias y hasta había terminado con su novia. Primero llegaron a la casa de Bill y Mark fue invitado a pasar y tomar un refresco mientras veían TV. Pasaron la tarde entre risas y pequeñas charlas.





