Me he quedado asombrada de la manera como el pueblo se ha unido para evitar que se vendan las acciones del Estado en las empresas de luz y teléfono, pero más allá que adentrarme en ese lío, quiero referirme al hecho de que siempre se debe tener cordura en la manera de protestar.
En Panamá se ha convertido en una mala costumbre que si las personas no cierran la vía exigiendo ya sea agua, carreteras, entre otras mejoras para la comunidad, no se les da solución. Prueba de ello es que el mes pasado se dieron acciones de protesta por todos lados.





