Esta acción provocó que personal de la Unidad del Control de Multitudes (UCM) de la Policía Nacional entrara en acción para controlarlos.
Los aguiluchos se enfrentaron con los uniformados lanzándoles piedras; para ello se atrincheraron en su plantel.
Los dirigentes estudiantiles mediaron rápidamente con la Policía, lo que hizo que los enfrentamientos solo duraran aproximadamente cuarenta minutos.





