Dentro de la residencia, estos pequeños bichitos, como les dicen las personas, pueden dañar a grandes velocidades muebles, libros, cuadros, puertas, marcos de puertas, gabinetes de cocina, terrazas de madera, etc.
Si un comején llega a afectar una casa en una barriada y en este lugar no se controla la plaga, se puede infectar hasta diez casas en corto periodo de tiempo sin que las personas se den cuenta.





