Con motivo del Día Internacional de la danza, más de 1.700 bailarines de todas las edades tomaron la capital mexicana para participar en un multitudinario encuentro que convirtió la urbe en una inmensa pista de baile.
"La danza es una terapia, especialmente en el mundo de hoy, donde hay demasiada violencia, demasiadas personas, demasiada contaminación. Es una forma de curarnos, porque si bailamos nos dedicamos al aspecto estético y nos olvidamos de todo lo malo", dijo a Efe Doriano Florizzeli, experimentado bailarín de danzón.





