Querida Moza: No quiero estar molestándote con mis problemas, pero, como yo sé que tú das buenos consejos te comento que estoy con una rabia encima porque mi hombre me dejó por una más joven, que por ahora lo aguantará, pero después le va a hacer lo mismo a él y yo no voy a estar allí para recogerlo ni consolarlo.
Lo que más me molesta es que se burló de mí. Y eso que yo lo ayudé a ser alguien. Porque, no era nadie.
El problema no es ese. Es que sus hijos y familia me adoran y quieren que sigamos tratándonos. Pero él les prohíbe esa relación.





