Desde que son las 4:00 a.m. Deika Navarro, capitana de la Policía Nacional, se despierta para preparar el desayuno de su hijo y luego dejarlo con la niñera, pues el trabajo la llama.
Cuando el reloj marca las 7:00 a.m. ya está en su puesto pendiente de todo el acontecer de la noche, de los operativos y allanamientos que realiza durante el día como parte de la rutina.





