U n niño que estaba por nacer le dijo a Dios. Me vas a enviar mañana a la tierra, pero ¿cómo viviré tan pequeño e indefenso como soy? Entre muchos ángeles escogí uno para ti que te está esperando: el te cuidará.
Pero dime: aquí en el cielo no hago más que cantar y sonreír, y eso basta para ser feliz.
Tu ángel te cantará, te sonreirá todos los días y tú sentirás su amor y serás feliz.
Y ¿cómo entender cuando la gente me hable si no conozco el extraño idioma en que hablan los hombres?





