Sin duda su retorno fortalece un área que fue uno de los puntos débiles del conjunto metropolitano en el torneo de inicios de este año, el pitcheo.
Tomando en cuenta los números del cuerpo de lanzadores de Metro en el 2010, con De León en sus filas, y los de este año, sin su presencia, observamos que la efectividad en la etapa regular subió de 3.41 a 3.82 entre ambos años.





