Querida Moza: Hola amiga, cómo estás, es un placer el poder saludarte.
Bueno, amiga, te escribo para ver si puedes ayudarme ante un problemita que se me ha presentado.
Resulta que yo trabajo como recepcionista en una empresa y, por ende, tengo que atender a muchos clientes.
Pasa que uno de ellos me está tirando los perros, siempre me envía regalos y anda invitando a salir a comer, propuesta a la cual no he accedido porque soy una mujer que está comprometida, y así se lo he hecho saber a este caballero.





