Algunas niñas y niños se duermen en el momento en que sus cabezas tocan la almohada y duermen profundamente la noche entera.
Otros niños y niñas desde su más temprana infancia tienen dificultades para dormir. Particularmente tienen dificultades para la transición entre estar despiertos y empezar el sueño, explica el manual Ayudando a Crecer de la Organización Panamericana de la Salud.





