Ellos lo único que exigen es que les den la madera, clavos entre otros materiales, para hacer las reparaciones que necesite el viejo caserón.
Mosquitos, ratones, aguas negras, son el pan nuestro de cada día para estas personas. Otro de los problemas más serios es que debido a la falta de sanitarios, tienen que hacer sus necesidades en cartuchos y periódicos.





