Vestidos de blanco y con pancartas exigiendo justicia y paz se dio ayer la tercera marcha en La Chorrera, donde familiares y amigos de los cinco jóvenes asesinados en el mes de septiembre pidieron a las autoridades que se investigue hasta las últimas consecuencias.
Con estas actividades, la comunidad china en La Chorrera busca enviar un mensaje a las autoridades correspondientes para que no dejen morir las investigaciones y capturen a todos los involucrados en el secuestro y posterior homicidio.





