Niki Palacios, quien vio morir a su padre Tomás Palacios , dijo que espera que el próximo año las autoridades no dejen que estas tragedias sacudan a la población panameña.
Ella cree que por no tener los suficientes recursos los panameños humildes asisten al Complejo con la esperanza de curarse y no de morirse como ocurrió con la bacteria KPC.





