Dicen que hijo de tigre nace rayado y que lo que se hereda no se hurta.
Pues, este pequeñito de apenas un añito y siete meses, cautiva a cuantos lo ven por su encanto y amor por nuestra música y bailes típicos.
A David Andrés Pimentel Fuentes no hay nada que le guste más que bailar la música típica panameña, tocar tambor, guitarra, churuca, flauta y todos los intrumentos propios de nuestro folclor. Claro, sólo está haciendo sus pininos, pero estamos seguros que en un futuro, será reconocido por la ejecución de alguno de estos instrumentos o todos.





