Nunca es tarde cuando la dicha es buena y menos para mandarles un abrazo de felicitaciones a todos mis colegas, compañeros y amigos periodistas, quienes el pasado domingo celebramos nuestro Día del Periodista.
Aunque debo admitir que el término celebramos es un decir, pues de seguro la mayoría la pasó como yo, trabajando... Y es que así es la vida del periodista, cuando todo el mundo fiestea y se va de paseo, a nosotros nos toca, como a los médicos o a los policías, trabajar.





