Impotentes y preocupados se encuentran familiares de las primeras siamesas penonomeñas, que nacieron en el Hospital Aquilino Tejeira en Penonomé. No esperaban algo así y no cuentan con los recursos económicos para afrontarlo.
La abuela de las pequeñas, María Martínez, sufre y no aguantó sus sentimientos.
En medio del llanto dijo que necesitan mucho dinero para hacerle frente a lo que viene, porque las pequeñitas necesitan demasiados cuidados y, sobre todo, una vivienda en buen estado.





